1.- Cruzar las fronteras entre países de América Latina, es encontrarse incorporado en la vida de la gente, el precepto básico de la crisis del modelo neoliberal: “la pobreza, la miseria y la desigualdad social extrema”, al pasar por sus barriadas, no se presienten la extinción de un modelo desolador, sino los rostros acumulados de varios modelos económicos que no han podido responder a las necesidades básicas del pueblo.
Sin embargo de más de veinte años de democracias represivas combinadas, por períodos de dictaduras civiles, ha ido creciendo el descontento social y la confrontación de las resistencias de los movimientos sociales y políticos. Actualmente, aún no sabemos hasta donde alcanzará el espacio de lucha de los movimientos sociales y de los gobiernos que se han distanciado del neoliberalismo ¿Podrán configurar un proceso de resistencia anticapitalista, antipatriarcal y antirracista en contra de los poderes múltiples? Es evidente que América Latina atraviesa momentos de definiciones y búsqueda de alternativas frente a la compleja crisis política, económica, ecológica mundial; en la disputa entre Estados Unidos y la Unión Europea por incorporar en sus propuestas neoliberales a las economías del sur.
Por los actuales acontecimientos nos urge aportar y debatir acerca de la situación de América Latina, los rumbos de los estados, de los recursos, de las relaciones sociales y la crisis del modelo neoliberal, ¿Existen polos opuestos en el escenario político? ¿Los gobiernos actuales denominados de izquierda y progresistas, están haciendo retroceder al modelo neoliberal? ¿Qué alternativas de desarrollo económico y político al neoliberalismo?, ¿Cuáles son sus reales cambios y por dónde podemos construir un proceso de luchas de emancipación global?
Encontrarse, incorporar y comprender estás décadas de barbarie neoliberal nos lleva necesariamente a otro precepto básico encontrarse, incorporarse, reencontrarse y reinventarse en las luchas sociales, redefiniendo los sentidos de la vida: -frente a la pobreza, compartir redistribuyendo la riqueza, -frente a la miseria y a la crisis alimentaria la defensa de la vida de todo el planeta, -frente a la desigualdad sexual crear condiciones para que todos y todas puedan optar libremente con autonomía asumiendo la eliminación de las opresiones sexuales, racismo y homofobias.
2.- “Somos América india, blanco-mestiza, afro-descendiente. Somos 516 años de resistencias anticoloniales”.
La lucha indígena mayoritariamente de Bolivia y Ecuador, la resistencia del zapatismo en México y la construcción de la Coordinadora Regional Indígena que agrupa a los procesos andino bolivarianos, como síntesis actual de otra propuesta de cultura que está alterando los fantasmas del racismo, la explotación, la expropiación, la violación, la usurpación, colocando posibilidades de enfrentarnos a un “estado blanqueado”, a la disputa comunitaria de territorialidad de los pueblos, el reconocimiento de las culturas ancestrales, del saber originario, la interculturalidad, el plurireconocimiento del otr@ que necesariamente debe encontrarse con la construcción de una nueva nación.
Atravesamos momentos de claves definiciones al respecto de la lucha indígena frente al estado y a los gobiernos de Bolivia y el Ecuador, con sus diferencias y situaciones particulares, frente a la ofensiva de la derecha y a los retos históricos que podrían significar la posibilidad de hacer retroceder el modelo neoliberal.
3. América Latina, también es producto de la colonización y neocolonización fundada en la violencia sexual hacia los cuerpos femeninos invisibilizados milenariamente, llevando a las mujeres a cargar sobre sus espaldas la responsabilidad sexual, reproductiva y productiva de la vida de los otros. Lo femenino representa al mismo tiempo, pérdida de la capacidad de decidir de las mujeres al respecto de sus cuerpos, desagregación de la fuerza de las mujeres en el mercado, feminización de la pobreza y la miseria, incapacidad de la mayoría del mundo de cambiar la onda y larga historia de cuerpos profanados por la violencia sexual, la muerte por abortos, el crecimiento de feminicidios y femicidios, la desestimación de la vida de las mujeres en nombre de la cruz y muchas veces de la política de los estados.
Se vuelven nuevamente a promover el fundamentalismo brutal que norma la violencia sexual, a la desfiguración mercantil de los cuerpos y la obligatoriedad de cumplir los parámetros sexuales establecidos para ocupar los lugares invisibles de la historia. La crisis del neoliberalismo es correlativo con el avance del patriarcado, el androcentrismo y la homofobia, el fortalecimiento de la represión eclesiástica y la imposición de la doble moral, el rechazo a las posibilidades de vivir las opciones sexuales, a otras formas de vivencia heterosexual, homosexual, transexual, que no se ajustan a los preceptos “de la normalidad”.
En medio de ese escenario, es innegable que las luchas de género y feministas han avanzado hacia posturas mucho más críticas al patriarcado y la búsqueda de alianza regionales e internacionales, sin embargo, tienen aún muchos retos por resolver, por ejemplo: ¿cómo construir un feminismo profundo desde las demandas económicas, ecológicas, políticas, sexuales desde las organizaciones de mujeres, las organizaciones GLBTI y los movimientos indígenas y sociales?
4.- ¿Hoy cabe hablar de nacionalismos, de fortalecimiento de la propiedad del estado y de que esto sirve para el desarrollo y avance de los pueblos y naciones?
Cabe diferenciar los procesos de nacionalización promovidos por Bolivia y Venezuela, por el sentido político de otros que están enmascarando el desarrollo del aparato productivo nacional, la redistribución social del estado a un nuevo momento de sobreeplotación explotación bárbara de los recursos naturales como el petróleo, el gas, la madera, el agua, etc. Este lance tuvo y puede seguir ampliando el doble impacto, por un lado la exterminación de los bosques primarios y los desastres ecológicos que dan origen a una deuda ecológica de la cual nadie se hace responsable hasta el momento; y por otro lado una economía de exportaciones (café, cacao, banano, caña de azúcar, camarón, carbón natural, minería, flores, etc.) que genera una polaridad productiva hacia ciertos productos en desmedro de la de los suelos, agua y en general los recursos naturales.
Probablemente la naturaleza sea una de las tantas víctimas de este modelo neoliberal que permaneció en silencio hasta que los estragos se tornaron tan obvios como vergonzosos, pero al mismo tiempo esto no significa que la brutalidad de la explotación haya disminuido.
Sin embargo el silencio ha cambiado y cada día se escuchan más voces de protesta en defensa de la naturaleza que involucran tanto a activistas, organizaciones sociales y políticas, ONG´s que pugnan por un manejo racional de los recursos naturales, la soberanía alimentaria, no solo pensando en función del pasado sino también con miras a la actual crisis de recursos naturales no renovables como el agua. Estas propuestas son tan variadas que van desde la querella por la legitimidad de la deuda ecológica, pasando por la puesta en escena de propuestas conservacionistas (de no explotación de bosques primarios, recuperación de bosques secundarios con especies nativas, protección de especies animales, etc.), así como también de la creación de instituciones gubernamentales que velen por estos intereses y que en conjunto se aglutinan en una manifestación internacional actual que apela por la preservación de la vida, de tal forma que ha
permitido poner los ojos a modelos económicos más respetuosos de la naturaleza, aún en fase inicial pero con mucho terreno por trabajar.
5.- Históricamente, también pensar en Otro Mundo Posible; es luchar por una América Latina libre, capaz de echar abajo los años de sumisión y dependencia, ya no queremos amos a quienes sigamos pagando tributos, deudas que fueron impuestas para seguir socavando más, después de haber expoliado nuestras riquezas. Ahora quieren obligarnos a seguir en condiciones de desventaja, pagando servicios de deudas que fueron contraídas en desventaja, con saldos negativos(más son los capitales que han salido desde el sur que los capitales que entraron por préstamos desde el norte), que muchas se volvieron deudas odiosas(se utilizaron para imponer dictaduras en A.L.), impagables, deudas que fueron condicionadas a la imposición del modelo neoliberal, que se convirtieron en deudas ecológicas, y deudas sociales a los miles de empobrecidos que han sostenido las crisis económicas. Deudas que fueron asumidas por gobiernos sumisos y en complicidad con grupos
económicos de las clases dirigentes.
Estamos en un momento de transición, dentro del mismo modelo neoliberal se plantean propuestas alternativas por el no pago de deudas que son ilegitimas, ilegales y odiosas, desde el sur se despiertan conciencias y se confronta las políticas de gobiernos e instituciones que desde Europa y EEUU quieren seguir imponiendo modelos agresivos. Varias han sido las experiencias de lucha desde el sur, a través de auditorías ciudadanas en Brasil, auditorías desde el Estado en Ecuador, juicios ciudadanos en Argentina. Organizaciones, ONGs, Gobiernos, redes internacionales del norte y sur, avanzan conjuntamente procesos de alianzas por políticas soberanas. Porque somos acreedor@s y no deudor@s. Porque la deuda histórica, ecológica, social y económica es con los Estados y pueblos del sur.
Finalmente, decimos que en medio de estas difíciles contradicciones, queremos recuperar nuestra historia de revoluciones y tal como en otras épocas, aprender a conjugar la palabra resistencia con emancipación y libertad.
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